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Fútbol | Viernes, 26 Marzo 2021 11:45

Manu Trigueros, una navaja suiza en tiempos de crisis

Se habla de: Villarreal CF,

Fotografía; Villarreal C.F. Fotografía; Villarreal C.F.

Dicen que en tiempos de crisis se reconocen los verdaderos hombres. Cuando el viento sopla a favor es fácil dejarse llevar. No obstante, cuando la tormenta arrecia solo los valientes son capaces de sacar la cabeza y salir a flote.

El pasado domingo un hombre hizo historia. Manu Trigueros dejó de ser humano para convertirse en una leyenda del submarino amarillo con 364 partidos a sus espaldas. Una cifra que le eleva al puesto de tercer futbolista con más partidos en la historia del club. El damnificado no es, ni mucho menos, un don nadie: el excapitán, internacional con España y campeón de Europa y el Mundo, Marcos Senna.

El centrocampista groguet acumula ya 249 partidos en Primera División, 48 en Europa League, 36 en Segunda División, 29 en Copa del Rey y 2 en UEFA Champions League. Números para nada desdeñables en un jugador que llegó al Villarreal C en 2010/11 con solo 19 años.

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Fotografía empleada por el Villarreal C.F. para conmemorar en redes sociales el récord de partidos de Manu Trigueros. 

El 17 de agosto de 2012 debutaba con el primer equipo contra el Real Madrid Castilla. La primera de tantas hojas que a partir de entonces se irían añadiendo a la historia del talaverano vestido de amarillo. De momento, salvo cambio repentino, el romance entre Trigueros y Villarreal se prolongará hasta 2022, aunque podría extenderse más si, como ya hizo en 2016, amplía su contrato.

PRÓLOGO DE UNA LEYENDA

Manu Trigueros pisó un verde por primera vez con la camiseta del Talavera de la Reina, club de la localidad donde nació en 1991. No obstante, con 16 años pasaba las pruebas con el Barcelona e ingresaba en su equipo filial.

Su estancia en la ciudad condal sería breve y concluiría tras solo una campaña de blaugrana. El club catalán le ofreció una salida en forma de cesión que no convenció a Trigueros. Esto impulsó al jugador a buscar una salida, que encontró en el sureste español. El Murcia Imperial le abrió sus puertas y le brindó la oportunidad de compartir vestuario con jugadores de la talla de Kike García (S.D. Eibar), Jose Mari (Cádiz C.F.) o Alvaro Campos (actual portero del C.D. Castellón).

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Trigueros coincidió con Jose Mari, capitán del Cádiz, en la cantera del Real Murcia. Fotografía; Villarreal C.F.

Tampoco tuvo suerte allí, pues en su primera temporada solo consiguió jugar dos partidos a final de temporada y fue saliendo desde el banquillo. En la siguiente su presencia en el equipo creció hasta llevarle a la titularidad hasta en tres ocasiones.

De este modo, en la temporada 2009/10 aterrizaba en Villarreal. Concretamente en el C, aunque Javi Gracia le daría la oportunidad de debutar en Segunda División con el Villarreal B.

Con 20 años, a mitad de la temporada 2011/12 sube definitivamente con el primer equipo junto a Moi Gómez y juega todos los partidos a partir de la jornada 18. En aquel Villarreal B coincide con otros jugadores con carreras en primera, como Jaume Domènech, Kiko Olivas, Jaume Costa, Toño García o Gerard Moreno. Juntos logran quedar decimosegundos en la Segunda División, pero el descenso del primer equipo les manda a Segunda B.

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Moi Gómez llevó a cabo las dos promociones al B y al primer equipo a la vez que Trigueros. Fotografía; Villarreal C.F.

UN HÉROE EN MOMENTOS CRÍTICOS

En el oscuro momento que supone el descenso a Segunda del club la emergencia de Trigueros fue una de las pocas luces. En este ascenso meteórico le acompaña también Moi Gómez, así como Gerard Moreno, Florian Lejeune, Pablo Íñiguez, Guillem Truyols, Diego Mariño y Dani Toribo.

En la temporada 2012/13 no solo sube al primer equipo, sino que se convierte en un titular casi indiscutible. No solo participó en 37 de los 42 partidos que jugó el equipo, sino que fue de la partida en 21 de ellos, convirtiéndose en uno de los artífices del ascenso directo.

El premio a su buen hacer el Segunda llegó la siguiente campaña, en Primera División. De la mano del equipo castellonense Manu Trigueros logró debutar en la máxima competición española. De los 38 partidos que tiene una temporada participó en 35 y fue titular en 23.

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Manu Trigueros se graduó en magisterio en Castellón y actualmente tiene una pareja de Villarreal. Fotografía; Villarreal C.F.

El regreso del submarino a LaLiga fue a lo grande y le valió la clasificación para la UEFA Europa League. De este modo, En su tercera temporada en el primer equipo Manu Trigueros debutaba en competición continental contra el Astana. Una temporada para el recuerdo en la que su participación creció hasta los 50 partidos.

La participación en europea se prolongaría en las temporadas venideras. Por el camino Trigueros disputaba unas semifinales de UEFA Europa League contra el Liverpool de Jürgen Klopp y una fase de clasificación para la Champions League contra el Mónaco de Mbappé, Falcao, Fabinho o Bernardo Silva (que acabaría como semifinalista).

Hasta entonces Trigueros había tenido una carrera ideal. El jugador del Villarreal no había tenido ninguna lesión estando en el primer equipo. De los 38 partidos de liga se perdió dos por sanción, uno por una irritación púbica y uno con la temporada terminada por decisión táctica.

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Marcelino llevó al equipo hasta la clasificación para la Champions, pero fue despedido antes de poder disputar la eliminatoria. Fotografía; Athletic Club.

RESURGIDO DE SUS CENIZAS

Puede parecer que un solo partido perdido por lesión no tiene más importancia, pero lo cierto es que esa irritación no fue más que el inicio del fin. La temporada 2018/19 fue catastrófica tanto a nivel colectivo en el Villarreal, como a título individual para el propio Trigueros.

No es solo que el equipo dejase de pelear por Europa, sino que sintió el calor del descenso peligrosamente cerca. En agosto se despidió a Fran Escribá, en septiembre se contrató a Javi Calleja y en diciembre se le despidió y se contrató a Luís García. Pero lo más rocambolesco llegó a finales de enero, cuando se prescindió de García para volver a contratar a Calleja.

En este contexto de caos en el vestuario Trigueros volvió a acusar problemas físicos. Una lesión inguinal le llevó a perderse 10 partidos, tras los cuales acumuló varias suplencias hasta recuperar la forma.

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Pese a lograr un final de temporada que valió el regreso a Europa del Villarreal, Javi Calleja fue despedido en verano para hacer hueco a la llegada de Unai Emery. Fotografía; Villarreal C.F.

En todo caso, Calleja siguió la siguiente temporada, en la que el equipo logró volver a Europa con un tramo postpandemia fantástico. Un regreso en el que Trigueros ya no era pieza tan relevante. Pasó de los 45-50 partidos que solía disputar por curso a 31 partidos, de los cuales 29 fueron en liga y solo fue titular en 17.

Pese a todo, llegó el verano y el Villarreal decidió prescindir de Javi Calleja. Unai Emery, tras ser destituido en el Arsenal de Londres, regresaba a España de la mano del submarino amarillo. En sus inicios el técnico guipuzcoano decidió apostar por un juego continuista con esa idea de Marcelino que años después seguía arraigada en el seno del club. No obstante, los resultados no eran todo lo buenos que podían y el equipo tocó suelo contra el F.C. Barcelona.

Un 4-0 en el Camp Nou al descanso acabó (momentáneamente) con la idea del 4-4-2 reactivo. Al descanso el técnico dio entrada a Vicente Iborra y Manu Trigueros para formar un centro del campo de tres centrocampistas que sostuvo el equipo en el tiempo restante de encuentro.

ImagenIborra llegó al once a la vez que Trigueros, pero una lesión le apartará de los terrenos de juego lo que resta de temporada. Fotografía; Villarreal C.F.

Hasta entonces el papel de Manu en el equipo había sido residual. Las llegadas de Parejo y Coquelin más el buen momento de Moi Gómez dejaban al Talaverano sin opciones de granjearse un hueco como titular. El cambio de esquema, sin embargo, supuso un punto de inflexión para el devenir de su temporada. Cuando Emery le dio la oportunidad Trigueros la aprovechó para convertirse en una pieza fundamental en el equipo.

Así las cosas, Trigueros ha jugado 26 partidos esta temporada, lo que supone una titularidad en el 82 % de los partidos que ha jugado el equipo. No solo eso, sino que el de Talavera ha jugado el 76 % de los minutos que ha disputado el Villarreal en Liga, que es donde Unai Emery suele dar entrada a sus hombres de confianza.

Lo ha hecho de mediocentro, pero también en otras mil posiciones. En un equipo en que las lesiones se han convertido en tónica habitual el caso de Trigueros constituye una anomalía. Ha jugado en el interior de un 4-3-3 tanto por derecha, como por izquierda; en la banda de un 4-4-2 tanto por derecha, como por izquierda; como mediapunta en un 4-3-2-1 y en un 3-4-2-1, tanto por derecha como por izquierda, y hasta en la sala de máquinas del 4-4-2. Trigueros se ha convertido en una navaja suiza que Unai emplea de distintas formas, en función de lo que le exija el equipo.

||||||La lesión de Gerard y Samu Chukwueze obligaron a Emery a cambiar el sistema para introducir a Trigueros de mediapunta derecho (Fotografía, Villarreal C.F.)

DISTINTOS FILOS DE LA MISMA NAVAJA

Un jugador con tal polivalencia corre el peligro a caer en la indefinición. La posibilidad de jugar en tantos sitios podría sembrar la duda sobre cuál es el que mejor se adapta a sus necesidades. No es el caso. Los minutos y el rendimiento de Trigueros no dejan duda de que el mejor rol de es el de mediocentro.

No solo eso, sino que en su 4-3-3/4-3-2-1 Emery le ha dado un contexto en el que convertirse en uno de los mejores mediocentros de la liga. Al lado de un recuperador y de un organizador, Trigueros puede verticalizar el juego y esperar en el segundo cuarto de campo para rajar con su característico giro cualquier defensa. Jugando en esta posición el 14 ha intentado un total de 34 regates (dos por partido), de los cuales solo ha fallado 4, lo que deja un ratio del 88 % de éxito. No son las cifras de un mediapunta ni un extremo, pero su eficacia sorprende cuando miramos las zonas del campo que suele pisar. 

Una vez recibe, este rolle concede la capacidad de organizar. Aunque cuenta con la ayuda de Dani Parejo, lo cierto es que la segunda altura del juego. Y no lo hace mal, como atestigua su ratio del 87 % en el pase.

ImagenDani Parejo tiene un rol más asociado a la base, mientras Trigueros suele desenvolverse unos pasos más arriba. Fotografía; Villarreal C.F.

En todo caso, su principal hándicap está en los números. Este jugador muchas veces da la segunda asistencia (el pase previo a la asistencia), pero esta estadística no suele destacar. En un fútbol cada vez más resultadista un jugador que promedia tan pocos gols y asistencias  (1 gol y 5 asistencias) suele pasar desapercibido.

Así, desde la sombra, Trigueros ha ido medrando en el Villarreal durante años y años. 364 son los partidos que le han encumbrado al Olimpo de la Cerámica. En un Villarreal huérfano de leyendas tras la marcha de Bruno Soriano y Santi Cazorla, Manu Trigueros se ha erigido como un referente y una espejo en el que puedan mirarse las futuras generaciones.

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